La radio ha marcado los momentos más importantes de la vida de millones de españoles. En los últimos 40 años hemos vivido la liberalización de la información, el boom de la radiofórmula, el incremento exponencial de licencias en todos los ámbitos territoriales, la especialización de contenidos… La radio se ha enfrentado a grandes retos y los ha superado, adaptándose a los cambios tecnológicos y a los nuevos hábitos de consumo de los oyentes,

La magia de la radio, formada por una mezcla de cercanía e imaginación, hace que este medio conquiste aún a 25 millones de personas, y que cada oyente escuche al día 100 minutos de radio, sea a través de las ondas, de Internet o de la TDT. Hoy, Día Mundial de la Radio, rendimos homenaje a este medio de comunicación, información y entretenimiento; repasar su evolución en los últimos 40 años y mirar hacia el futuro.

En octubre de 1977 la liberalización de la información marca un hito fundamental en el panorama periodístico español, y reconfigura la realidad de la radio. Las emisoras dejan de estar obligadas a conectar con Radio Nacional de España (RNE) para emitir los partes informativos. Se pone fin así al monopolio informativo de la radio pública y surgen multitud de espacios informativos, algunos de los cuales siguen emitiendo, como es el caso de Hora 25 de la Cadena Ser.

La libertad de información se consolida con la aprobación de la Constitución Española de 1978, que en su artículo 20, entre los derechos y deberes fundamentales que gozan de la mayor protección de nuestra norma fundamental, establece que “se reconocen y protegen los derechos: a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión”.

Con la aprobación de la Constitución de 1978, y la consiguiente organización territorial en 17 Comunidades Autónomas, la Ley 4/1980, de 10 de enero, de Estatuto de la Radio y la Televisión contempla la posibilidad de que cada comunidad tenga su propia radio, tejiendo poco a poco una red de emisoras de carácter local, autonómica y estatal que se extiende a través de todo el país.

La noche de los transistores

El 23 de febrero de 1981 marca un punto de inflexión en la información radiofónica. El intento de golpe de estado pasaría a la historia con el sobrenombre de La noche de los transistores, por el tratamiento informativo impecable e instantáneo que mantuvo el corazón de miles de familias en vilo frente a la radio. Gracias a la radio, España pudo escuchar en directo la entrada de los golpistas que trataban de atacar la todavía joven democracia española.

En 1981 irrumpe en España la Frecuencia Modulada (FM), que además de proporcionar una importante mejora en cuanto a calidad del sonido supone importantes cambios en la cobertura territorial de la radio y en la especialización de contenidos. Surge la radiofórmula, que en España tiene como pionera la emisora de Los 40 principales, y que supondrá una nueva forma de hacer y de entender la radio que se ha mantenido como fórmula de éxito hasta nuestros días.

La actualidad y la información son, desde esos primeros ochenta y también hasta hoy, imprescindibles en la programación radiofónica, y lo son desde primera hora de la mañana. “Buenos días, España” quizás sea el saludo que cambió la radio matinal en nuestro país. Luis del Olmo se pone al frente del programa Protagonistas en 1973 en Radio Nacional Española. Durante más de 12.000 emisiones, y tras pasar por prácticamente todas las cadenas de radio generalista, el galardonado periodista estuvo al frente del programa más longevo de la radio española. Protagonistas supuso un cambio en la forma de hacer radio. Comenzaban las tertulias radiofónicas, se daba voz a los oyentes y, gracias a los avances técnicos, la radio se trasladaba a la calle y los lugares más insospechados.

Mucho más que actualidad e información

La radio ha conseguido que millones de españoles se familiaricen con las voces de grandes figuras de la radio, pero también con personajes como Elena Francis. El Consultorio de Elena Francis  respondía a la correspondencia que enviaban sus oyentes desde 1942 hasta 1984, año en que la evolución social en España ponía punto final al programa, destapando una realidad oculta durante más de 30 años y que consternó a la sociedad: Elena Francis no existía. Era, en realidad, un personaje al que daban voz locutoras como María Garriga o Rosario Caballé. Aunque fue Maruja Fernández la que más años estuvo al frente del programa.

Uno de los géneros que enganchó a miles de españoles frente al transistor fueron los seriales radiofónicos o radionovelas. Con la llegada de la televisión, en la década de los sesenta,  el género fue desapareciendo poco a poco, pero dejó tras de sí cientos de episodios de grandes series como Matilde, Perico y Periquín o Ama rosa. Aun así, cabría destacar El viaje a ninguna parte de Fernando Fernán Gómez, que además de ser una de sus películas más laureadas, fue un serial de 60 episodios emitidos a finales de los años 80.

Una de las últimas radionovelas que encandilaron al público fue La Saga de los Porretas, serial que le valió un Premio Ondas en 1978. La historia de una familia de clase media liderada por el patriarca Segismundo Porretas abandonó las ondas en 1988, concluyendo uno de los géneros radiofónicos que gozó de más éxito en nuestro país.

La música también tiene espacio en las ondas. Sin duda alguna, la radiofórmula musical en España se la debemos a un joven periodista, Joaquín Luqui, que en 1969 se trasladaba a Madrid para colaborar en programas como El Gran Musical o Los 40 principales. El éxito fue tal que la duración de los programas fue ampliándose por horas hasta que en 1979 se llegasen a emitir 24 horas de música a través de varias emisoras de la Cadena Ser. Durante la década de los 80 y 90 diversas cadenas de temática musical fueron apareciendo hasta nuestros días.

Cuando caía la noche, Supergarcía locutaba su saludo: “buenas noches y saludos cordiales”. Nacía en 1982 un nuevo espacio de análisis que cambiaría la forma de entender el periodismo deportivo en nuestro país. SuperGarcía en la hora cero se convertía en el primer programa dedicado exclusivamente al mundo del deporte y que se alargaría, tras viajar por distintas cadenas, hasta 2002, año en que José María García pone fin a una de las trayectorias más influyentes de la radio. Tras de sí dejó una lucha encarnizada con su rival en las madrugadas, José Ramón de la Morena, que apareció en 1989 para dirigir El Larguero.

El deporte es pasión, y qué mejor medio que la radio para transmitir toda la emoción del deporte. En 2010 los programas de información deportiva de nuestro país relatan uno de los momentos más vibrantes de la historia de la radio. Uno de los goles que nos hizo saltar de nuestros asientos y gritar a una misma voz. Hablamos del gol de Andrés Iniesta que daba en la prórroga el primer mundial para la Selección Española de Fútbol.

La Radio e Internet

A día de hoy, la irrupción de Internet y la expansión de los smartphones ha cambiado por completo la manera en cómo consumimos este medio. El oyente ha pasado de ser un mero receptor que escucha una parrilla de programas fijados a una determinada hora; a ser un consumidor capaz de interactuar con la radio, no solo escogiendo cuándo, cómo y dónde consumir los contenidos, sino que también es capaz de participar activamente en el desarrollo de los programas mediante las redes sociales. Quizás el nombre que el Ente Público de Radio Televisión Española otorga a su plataforma de contenidos describa a la perfección este cambio: RTVE a la carta. ¡Cómo si de un restaurante se tratase!

Incluso algunas cadenas generalistas se han lanzado durante los últimos años ha lanzar Podcasts exclusivos para ser escuchados a través de la red y que no tienen sitio en sus parrillas diarias. Llamamos podcast a la difusión a través de internet de un archivo multimedia en formato de audio y vídeo. Sí, sí, ha leído bien, ahora la radio también se puede ver. Este es el caso de algunos de los programas de la última década que atrapan a los más jóvenes como ‘Oh! My LOL, Yu no te pierdas nada o Nadie Sabe nada, todos una apuesta firme por este formato de la Cadena Ser. Programas de corte humorístico que han visto en la red la posibilidad de conectar con su audiencia.

La verdadera revolución del Podcasting es que cualquier persona hoy en día puede emitir un programa radiofónico a través de las redes, sin necesidad de grandes presupuestos y capacidad de producción. En definitiva la radio sigue sobreviviendo a todo lo que se le ponga por delante. La televisión no pudo poner el punto final al éxito de un medio que aún cautiva a los oyentes, y la irrupción de Internet no ha hecho más que acercarla más a nuevos públicos que deciden cómo y en qué momento adentrarse en la magia de la radio .

Y a ti, ¿qué recuerdos te trae la radio? ¿Qué programas o momentos radiofónicos han marcado tu vida?

 

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