MIRANDO DESDE EL PRESENTE

El largo período de Transición y consolidación de la Democracia en España no podría entenderse de igual manera sin el acompañamiento de música. En estos últimos 40 años han sido muchos los estilos, grupos y canciones que han acompañado a los españoles en su día a día, por lo que en este aniversario tan especial de la Constitución creemos que es el momento ideal para rendir un pequeño homenaje a esos ritmos y melodías que han alegrado y animado nuestras vidas.

 

Un vistazo previo a la música española 

En los primeros años de la dictadura, las modas musicales extranjeras prácticamente no llegaban a oídos de los ciudadanos y la copla y la canción popular reinaban gracias a artistas como Lola Flores, Manolo Escobar, Rocío Jurado Joselito o Marisol. Pero algo empezó a cambiar durante la década de los 60, ya que se apreció un cierto aperturismo que permitió que influencias pop y rock de fuera calaran en la península.

Por entonces los festivales de música internacionales estaban de moda y España también cayó en su influjo, ya que artistas como Julio Iglesias o Raphael se hicieron un nombre gracias a los concursos de Benidorm o Viña del Mar. Aunque con el tiempo el gran punto de inflexión llegaría de la mano del Festival de la Canción de Eurovisión, el cual facilitó todo este proceso de internacionalización y permitió que España incluso exportara su estilo gracias a los éxitos de Massiel (1968) y Salomé (1969).

Para entonces, ya estaba de moda elegir anualmente la “canción del verano” y grupos como “El Dúo Dinámico”, “Los Brincos”, “Los Canarios” o “Los Pekenikes” traían nuevos ritmos “poperos” y rockeros a una sociedad que empezaba a romper sus ataduras. Eran los tiempos de la “generación” ye-yé, esa que no tenía problemas en disfrutar de los modernos guateques, de vestir y vivir de una manera acorde a las modas importadas de los Estados Unidos y del resto de Europa.

 

Años 70: Radio, mezcla de estilos y auge de la canción protesta

Durante la década de los 70, la radio y la televisión adquirieron un peso importante en las casas de los españoles y facilitaron la transmisión de los temas más populares. Ahora era más fácil que nunca estar “en la onda” y grupos y artistas experimentaron el fenómeno “fan” que The Beatles había inaugurado unos años antes.

De esta forma, fue posible la creación de unos estilos mixtos en los que el flamenco o la rumba se adaptaban a las melodías pop y rock. Las Grecas, Los Amaya, El Fary, Kiko Veneno o Triana fueron un buen ejemplo de esta corriente híbrida de ritmos aflamencados y bailables. Aunque los más fieles a la música tradicional también tuvieron su espacio gracias a la presencia de genios como Camarón y Paco de Lucía.

Además, de forma paralela aparecían grandes solistas que iban a marcar la década con sus diferentes estilos. Cantantes como Julio Iglesias, Miguel Bosé, Camilo Sesto, Miguel Ríos, Nino Bravo, Mari Trini, Karina o Luis Aguilé disfrutaron de una enorme popularidad a pesar de entender la música de distintas formas. Y es que, en cierto sentido, la democratización también había llegado a este ámbito, tal y como dejó claro el auge de la canción protesta y de los cantautores.

Joan Manuel Serrat con su éxito “Mediterráneo” (1971), Cecilia, Luis Eduardo Aute, Raimon, José Antonio Labordeta, Paco Ibáñez o el grupo Jarcha con su inolvidable tema “Libertad sin ira” fueron artistas claves para entender que la sociedad española empezaba a comprometerse a nivel político y quería construir un mundo mejor.

Años 80: “La Movida”, explosión cultural y el fenómeno “Mecano”

Los 70 fueron también años de transición musical en el país, por lo que aún la industria necesitaba entrar en un período de madurez. A principios de los 80 los grupos de más éxito en las ventas eran de corte infantil y juvenil como Enrique y Ana o Parchís, aunque pronto el gusto de los adolescentes y los nuevos adultos se enfocaría en otras direcciones. Para entonces la “radiofórmula” ya estaba en auge y los mejores temas sonaban una y otra vez en las emisoras.

Con el inicio de la década surgió un movimiento contracultural en Madrid, La Movida, que no tardó en extenderse al resto del país. Era momento de la ropa amplia y extravagante, los peinados llamativos y de colores y la experimentación. Así, al amparo de un caldo de cultivo rockero, provocador y de procedencia underground, surgieron grupos y artistas inolvidables como Alaska y Los Pegamoides, Gabinete Caligari, Kaka de Luxe, Los Secretos, Los Nikis, La Unión, Loquillo y los Trogloditas, Hombres G, Duncan Dhu, Nacha Pop, Radio Futura, Toreros Muertos, El Último de la Fila o Tino Casal.

Todos ellos tuvieron un enorme éxito, aunque por encima de todos ellos emergió Mecano. El grupo de los hermanos Cano y de Ana Torroja vendió más de 20 millones de discos y triunfó fuera de nuestras fronteras, especialmente en Francia. Así, se ganaron el título de “reyes del Pop” español e inundaron las listas de éxitos de la década con un puñado de temas que además eran una crónica social en sí mismos y que trataban de los problemas cotidianos de las personas.

Años 90: Auge de la música de masas y llegada del rock alternativo y el techno

La década de los 90 fue la confirmación del Pop-rock como el género más popular. Grupos como Celtas Cortos, Los Rodríguez, Cómplices, Presuntos Implicados, Amistades Peligrosas, Los Piratas, Ella Baila Sola o Los del Río (y su inolvidable “Macarena”) crearon muchos de los “himnos” de la época y estuvieron bien acompañados por otros estilos con personalidad propia como el techno (Paco Pil, Chimo Bayo) o el rock duro y alternativo (Extremoduro, Platero y Tú,  Boikot, Siniestro Total, Los Porretas, Fito&Fitipaldis, Mägo de Oz…).

Además, en este período las voces con más personalidad también disfrutaron de una gran aprobación. Artistas como Joaquín Sabina, Mikel Erentxun, Alejandro Sanz, Manolo García, Rosana, Pedro Guerra o Luz Casal dejaron huella y se convirtieron en unos imprescindibles del panorama musical nacional en los años siguientes. Un conjunto de estrellas a las que se uniría posteriormente Enrique Bunbury tras triunfar en los 80 y a principios de los 90 con el grupo zaragozano Héroes del Silencio.

Y con el comienzo de siglo serían ya otras bandas las que recogerían el testigo, ya perfectamente adaptadas a los nuevos tiempos y a la globalización. La fama de las llamadas Boy Bands y de formaciones como BackStreet Boys o Spice Girls propició la aparición de los fans de “carpeta” y que jóvenes artistas como Estopa, El Canto del Loco, la Oreja de Van Gogh, Jarabe de Palo, Amaral, Dover, OBK o La Quinta Estación se hicieran un hueco en el panorama musical.

Principios del s.XXI: El auge de la telerrealidad y el nuevo panorama “indie”

El comienzo del nuevo siglo vino acompañado por los programas de telerrealidad. La televisión española exploró nuevos formatos y surgieron concursos como Operación Triunfo que pretendían encontrar estrellas en jóvenes de barrio. Así, aparecieron cantantes de éxito como Bisbal, Bustamante o Rosa; entre otros muchos. Por entonces la costumbre era crear temas muy bailables y discotequeros, pero conservando en muchas ocasiones un punto romántico e incluso flamenco y rumbero (Andy&Lucas, Azúcar Moreno o Camela).

Para entonces lo latino ya estaba de moda en el resto del mundo y eso se dejó notar en los estilos musicales. Aunque si por algo se destacó esta década fue por la aparición del género indie español, alimentado por la irrupción de Internet y de las redes sociales. Ya no eran necesarias grandes campañas de marketing para darse a conocer y ahora grupos humildes y con poco presupuesto podían ser accesibles para todo el mundo.

De hecho, así surgieron cantantes y bandas como Iván Ferreiro, Lori Meyers, Astrud, La Habitación Roja, La Casa Azul o Vetusta Morla, auténticos “pelotazos” del sector que encontraron un excepcional apoyo en la cultura de festivales que empezó a aflorar. Y es que ya los jóvenes no dudaban en reunirse durante varios días en un lugar determinado para disfrutar de conciertos que incluían a varias bandas en el mismo cartel.

Años 10 y actualidad: Lo comercial manda, pero la oferta es inabarcable

Y así llegamos a nuestros días. En la última década se ha confirmado la relevancia de Internet como medio para hacer accesible la música. Lo indie sigue estando de moda y arrastra masas, aunque por su denominación pueda parecer lo contrario. Izal, Supersubmarina, Sidonie o Love of Lesbian así lo confirman.

Sin embargo, la música comercial sigue gozando de un excelente estado de salud y cantantes como Malú, Pablo Alborán, Enrique Iglesias, Antonio Orozco, Pablo López, Dani Martín, Mónica Naranjo, Edurne o Pastora Soler conviven con bandas artistas y bandas de gran fama entre los más jóvenes como Abraham Mateo, Sweet California, Gemeliers o Auryn.

En definitiva, todos estos músicos y grupos (y otros muchos) han sido una parte muy importante de estas cuatro décadas constitucionales. Su contribución ha sido fundamental para que la cultura española se sitúe entre las más respetadas y admiradas del mundo en la actualidad. Gracias a ellos nos hemos hecho oír en los cinco continentes y, lo que es más importante, hemos puesto banda sonora a la vida de millones de personas, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.

 

40 años de música española

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Cuaderno de bitácora de las Cortes Generales para conmemorar el 40 aniversario de la Constitución española, aprobada el 6 de diciembre de 1978.

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